«Nada, hijo. Nada. Nadie nos dice nada. Ni la Policía ni nadie. Solo nos dicen que el caso está bajo secreto de sumario. Y de mi hijo no sabemos nada». El lamento lo pronunciaba ayer la madre de Juan Carrillo Castro, linarense de 52 años desaparecido el pasado 13 de junio. A día de hoy, y a pesar de que la Policía se empleó a fondo y llegó a detener en julio a siete personas por secuestro, su paradero y su estado de salud es una incógnita.
La madrugada del 13 de junio dos personas llamaron a la casa de la familia Carrillo en la calle Guillén de Linares. Juan Carrillo padre, presidente de la asociación Gitanos Reales, es muy conocido en Linares. «Nos dijeron que Juan estaba por la carretera de la Cadena de Andújar, y que le había pasado algo», relató la familia tras la desaparición. Al día siguiente pusieron una denuncia en la comisaría y las autoridades comenzaron a buscarlo. Como la zona de la Cadena es demarcación de Guardia Civil se pasó aviso al Instituto Armado, que activó los protocolos de búsqueda y rastreó la zona incluso con perros, sin hallar ninguna pista.
Dos meses de investigaciones, siete detenidos y cientos de folios de diligencias no han permitido de momento avanzar sobre la principal preocupación de la familia: averiguar dónde está Juan Carrillo. Aunque a estas alturas ya nadie se hace ilusiones. Desde el primer momento, cuando dos hombres fueron a casa de la familia Carrillo la noche del 13 de junio, se sabía que a Juan «le había pasado algo».










